Comercio y datos
La propagación global de las barreras al flujo de datos transfronterizos y su costo económico
Analizar cómo las políticas de localización de datos se están expandiendo rápidamente a nivel global, y cuantificar su impacto económico en el comercio, la productividad y los precios.
Introducción
Desde el primer cable transatlántico del siglo XIX hasta el internet actual, el flujo transfronterizo de información ha experimentado un desarrollo acelerado. La pandemia de COVID-19 ha puesto de relieve aún más el papel crucial que desempeña la circulación de datos en la arteria vital de la economía global — ya sea el intercambio de datos médicos, el control automatizado de la producción de vacunas, o el trabajo remoto y el consumo en línea, todos dependen de la libre transmisión de datos. Sin embargo, una corriente inversa se está extendiendo por todo el mundo: los gobiernos están implementando barreras de localización de datos, obligando a que el almacenamiento y procesamiento de datos permanezcan dentro de las fronteras nacionales, lo que no solo incrementa los costos empresariales, sino que también distorsiona gravemente el comercio internacional y el panorama de inversión.
El informe más reciente de la Fundación para la Información Tecnológica y la Innovación (ITIF), "Cómo se están extendiendo globalmente las barreras a los flujos transfronterizos de datos, su costo y las medidas de respuesta", rastrea sistemáticamente la evolución de estas barreras, su impacto económico y propone soluciones constructivas. Este artículo, basado en las conclusiones centrales de dicho informe, reanaliza los desafíos profundos que trae esta tendencia desde una perspectiva macroeconómica global.
La acelerada propagación de la localización de datos
El informe muestra que el número de medidas de localización de datos se ha más que duplicado en solo cuatro años. En 2017, solo 35 países en todo el mundo habían implementado 67 restricciones; para 2021, 62 países ya habían adoptado 144 medidas, y decenas más están en proceso de elaboración. Estas medidas abarcan una amplia gama de categorías, desde datos personales y financieros hasta datos de salud e industriales, y sus motivaciones subyacentes son cada vez más complejas: además de las excusas tradicionales de privacidad y seguridad nacional, el proteccionismo digital, la soberanía en internet e incluso la censura se están convirtiendo en nuevos impulsores.
Es preocupante que China, Indonesia, Rusia y Sudáfrica sean clasificados como los países con las restricciones más severas a los datos a nivel mundial. El informe demuestra mediante modelos econométricos que, por cada aumento de 1 punto en el índice de restricción de datos de estos países (basado en los datos de regulación de mercado de la OCDE), su producción comercial total acumulada disminuiría un 7% en cinco años, la productividad en el ámbito económico caería un 2,9%, y los precios en los sectores downstream aumentarían un 1,5%.
Costos económicos: contracción comercial, caída de la productividad y aumento de precios
La localización de datos no es una política de protección sin costo. Los modelos económicos del ITIF muestran que la localización obligatoria de datos reduce directamente el comercio transfronterizo de servicios, ya que las empresas que dependen del procesamiento de datos no pueden utilizar eficientemente los recursos globales. Por ejemplo, un estudio de la OCDE de 2018 señaló que un aumento del 10% en la conectividad digital podría impulsar el crecimiento del comercio de servicios en un 3,1%; por el contrario, restringir el flujo de datos genera un impacto negativo simétrico.
Desde una perspectiva microeconómica, las empresas se ven obligadas a establecer centros de datos locales en múltiples países, lo que no solo incrementa los gastos de capital y los costos operativos, sino que también dificulta la integración de datos, debilitando el potencial de aplicación de tecnologías de vanguardia como la inteligencia artificial y la computación en la nube. Estos costos finalmente se transmiten a las industrias downstream y elevan los precios al consumidor. Además, el aislamiento de datos dificulta aún más que las pequeñas y medianas empresas accedan al mercado global, agravando la brecha digital.
Recomendaciones de política: de la fragmentación a la interoperabilidadFrente al panorama cada vez más fragmentado de la gobernanza de datos, el informe insta a los países a abandonar la mentalidad unilateral de "soberanía de datos" y construir en su lugar un ecosistema digital global abierto, basado en reglas y que fomente la innovación. Las recomendaciones específicas incluyen:
1. Perfeccionar los mecanismos globales de gobernanza de datos: apoyar múltiples mecanismos de transferencia de datos personales, alentar a las empresas a aumentar la transparencia en la gestión de datos, impulsar la elaboración de estándares globales de datos y brindar asistencia política a los países en desarrollo. 2. Promover el libre comercio digital: en las negociaciones de comercio electrónico de la OMC, establecer reglas que protejan el flujo de datos y prohíban la localización de datos, y crear herramientas de represalia contra los países infractores. Al mismo tiempo, fortalecer la transparencia regulatoria para evitar barreras técnicas al comercio. 3. Lograr la interoperabilidad regulatoria: centrarse en desarrollar la "interoperabilidad" entre diferentes sistemas, por ejemplo, las Reglas de Privacidad Transfronteriza (CBPR) de APEC deben ampliarse a economías no miembros. 4. Construir un marco para el intercambio de datos de salud: establecer mecanismos responsables y éticos de intercambio de datos de salud y genómicos transfronterizos entre países afines. 5. Formular una "Convención de Ginebra para los datos": las democracias deben unirse para establecer principios y salvaguardas comunes para el acceso gubernamental a datos transfronterizos. 6. Reformar los mecanismos de obtención de datos para el cumplimiento de la ley: mejorar acuerdos como el CLOUD Act y los Tratados de Asistencia Legal Mutua (MLAT) para obtener de manera eficiente los datos necesarios para el cumplimiento transfronterizo de la ley, en lugar de exigir el almacenamiento local.
Conclusión
La localización de datos está erosionando la base digital de la globalización. Si bien los gobiernos tienen razones legítimas para proteger la privacidad, la seguridad y los intereses judiciales, las medidas simplistas de localización resultan costosas y a menudo contraproducentes. En el futuro, solo a través de la cooperación internacional y la armonización de reglas se podrá lograr un equilibrio entre el libre flujo de datos y la regulación legítima, permitiendo que la economía digital siga siendo el motor del crecimiento global.
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ecobserver sitúa esta nota en Analisis macroeconomico global sereno y basado en datos sobre inflacion, bancos centrales, comercio, region... (los Enlaces de fuente deben abrirse antes de reutilizar el resumen). fechas, nombres y cambios de estado aún requieren comprobación; Macroeconomia / Politica monetaria / Comercio y datos explica el ángulo editorial local.